Comparativa: DJI Mavic Pro vs. GoPro Karma

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Tanto GoPro como DJI han propuesto drones que se pliegan, fáciles de usar – sin olvidar las restricciones de vuelo con drones -, y que siguen manteniendo un precio algo elevado, pero claramente inferior al coste de un Phantom 4, actualmente el referente en el mercado.

GoPro nos presentó a Karma el pasado 19 de septiembre, y antes de que pudiéramos siquiera ver los primeros análisis, DJI hizo lo propio con el Mavic Pro. A primera vista, el dron de la marca china es más interesante y portátil que el de los americanos, pero cada uno tiene sus armas para cautivar al gran público. Os invitamos a conocerlos mejor:

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El tamaño es una diferencia notable entre las dos propuestas. Aunque ambas nos hacen un favor plegando los brazos para las hélices, el pequeño Mavic es mucho más fácil de transportar gracias a un tamaño que prácticamente es un cuarto de las dimensiones de un Karma. Al fin y al cabo el dron de GoPro tiene el tamaño habitual en este tipo de dispositivos y necesitará una buena mochila para su transporte.

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El Mavic es otra cosa, se puede meter prácticamente en cualquier sitio, además de ser bastante más ligero: casi 300 gramos menos, y eso que Karma no es especialmente grande. Otra diferencia está en las hélices, al dron de DJI no hace falta que las quitemos para transportarlo, las hélices se pliegan hacia el cuerpo.

A pesar de esos pequeños tamaños, cabe destacar que estos drones no son juguetes, tienen una gran cantidad de tecnología y no han sacrificado prácticamente ninguna posibilidad conocida en este mercado.

La segunda gran diferencia entre los drones está en el control. Mientras Karma viene con un mando con pantalla, el Mavic Pro ofrece uno de forma opcional, es posible usarlo simplemente con un teléfono móvil – vía WiFi -. Pero en nuestra opinión no es la mejor opción, debido  las palancas y conectividad.

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Comparando los controladores vemos que el de Mavic es, al igual que el dron, más pequeñito, pero deja espacio para colocar un teléfono que hará las veces de pantalla. Otro añadido que ofrece DJI, relativo al control, son unas gafas DJI que nos permiten ver en primera persona lo que ve el dron en formato 1080p.

En las cámaras reside la principal diferencia. Es más, si no fuera por la posibilidad de quitar y poner cámaras GoPro, en el resto de apartados el Mavic le daría un buen repaso a Karma, pero esta posibilidad puede llegar a pesar bastante.

Mavic dispone de una cámara integrada, sus especificaciones son las que son y si se rompe todo es más complicado y costoso de arreglar. Esto puede ser un punto importante para GoPro, ya que para muchos usuarios que  ya disponen de estas cámaras no es un gasto adicional que asumir, al mismo tiempo pueden actualizar las capacidades de grabación consiguiendo una GoPro mejor. En Karma se pueden instalar las cámaras GoPro Hero 5 Black, la Hero 5 Session, o las más antiguas Hero 4.

Comparando el máximo nivel posible de configuración tenemos que una Hero 5 Black puede con el formato 4K a 30 imágenes por segundo, mientras que la Mavic hace lo mismo, pero también puede con 24 imágenes por segundo en formato 4K ‘DCI’ (Cinema, algo más de resolución)

Hay algunos modos de grabación en los que GoPro Hero 5 puede sacar ventaja, como el formato 2.7K donde puede registrar 60 imágenes por segundo, mientras que el Mavic se queda en la mitad de esa tasa. Lo mismo ocurre con 1080p y 720p, donde la GoPro se mueve en 120 y 240 imágenes por segundo, respectivamente (Mavic en 96 y 120).

Ambos sistemas cuentan con sistemas de estabilización de tres ejes basado en gimbal, que en el caso de Karma nos permite mover la cámara hacia abajo en 90 grados, mientras que Mavic Pro hace eso mismo y añade un movimiento lateral de 30 grados, como ya es habitual en drones de DJI.

Karma además ofrece un elemento extra, un estabilizador de mano y eso en nuestra opinión es un gran punto a su favor. Para algo parecido en DJI hay que recurrir a Osmo, un producto separado al dron, nada que ver con la idea de GoPro, con la cámara como denominador común.

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En condiciones perfectas de viento el Mavic Pro puede alcanzar los 65 kilómetros por hora, mientras que Karma se le acerca con 56 kilómetros por hora.

Los drones no se caracterizan por ser elementos con una gran vida de vuelo, rara vez veremos a uno comercial acercarse a la media hora de vida.

Aquí los números oficiales nos invitan a pensar que la cosa sigue igual, pero valoramos especialmente el caso de Mavic, que se acerca a los 27 minutos con un tamaño tan pequeño. En el caso de Karma, la cifra está en torno a los 20 minutos.

Los dos aparatos están en categorías diferentes en cuanto a rango de acción. Mientras que Karma no se aleja más allá del kilómetro, el dron de DJI puede llegar a 12 kilómetros. Siempre hablando de vuelo, no de visualización en pantalla, ésta se limita a 7 kilómetros.

Mavic Pro cuenta con un sistema compuesto de cinco cámaras para detectar elementos, muy similar a lo que ya vimos en Phantom 4. El dron de DJI tiene un par de cámaras 3D apuntando hacia abajo y otras tantas mirando hacia el frente para detectar objetos en la dirección frontal de vuelo.

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Karma no dispone de detector de obstáculos y tampoco han añadido sensores en la parte inferior del dron, como cámaras y ultrasonidos que hagan al vehículo más estable cuando el GPS no está disponible y ayuden a aterrizar mejor. Todo indica que el dron de GoPro no va a ser la mejor opción para volar en interiores.

Además de la detección de obstáculos, en Mavic Pro debemos sumar que el dron hereda modos autónomos de vuelo de su hermano Phantom -seguimiento, girar en torno a un elemento -, y suma otro como Gesture, que hace selfies aéreos cuando le damos la señal con una mano.

A priori Mavic es una apuesta más potente tecnológicamente, pese a su tamaño, además de contar con los diez años de experiencia que lleva DJI en el sector y que les ha llevado a convertirse en el fabricante número uno mundial. Pero GoPro juega su baza con las cámaras intercambiables. Karma viene acompañado además de un estabilizador de mano y un mando de control.

Comprar un Karma sin cámara en España son 870 euros – lleva el mando y el estabilizador -, mientras que comprar un Mavic con mando, son 1.200 euros. Una GoPro Hero 5 son 430 euros, pero en pack todo sale por 1.200 euros. Incluso en precio la propuesta de DJI parece ser más interesante.